Se sabe que el café fue consumido desde hace ya muchos siglos por los árabes.
Sobre su descubrimiento existen muchas leyendas. Una de las más populares y extendidas atribuye el descubrimiento del café a un pastor que observó que sus cabras se mostraban muy agitadas tras haber masticado una planta llamada cafeto. Dicho pastor contó este hecho al prior de su monasterio y éste lo probó con sus monjes, para mantenerlos despiertos y atentos durante las noches de oficios. Se dice que esto ocurrió hacia el siglo VIII.
No obstante, la real introducción del café en arabia se dió hacia el siglo XII-XIV debido a las invasiones abisinias. De aquí se propagó el cultivo del cafeto por todo el mundo árabe.
La introducción del café en Europa se introdujo por los comerciantes venecianos hacia el 1615, bastante antes de la creencia de que fue importado por los holandeses. Se conocen datos que confirman que la primera vez que se comercializó el café fue en Venecia, así como también fue en Venecia donde se abrió el primer local público en el que se ofrecían cafés en 1625.